Hasta ahora, la personalidad de Da Vinci es un enigma tan grande como todas sus obras. Se sabes que fue vegetariano, zurdo e hijo de un notario florentino. Nunca formo una familia, por eso se cree que pudo haber sido homosexual. Algunos dicen que era un hereje y no faltaron las personas que lo relacionaron con la brujería y con la magia negra.
Artista y uno de los grandes maestros del renacimiento, famoso como pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y científico.
Su profundo amor por el conocimiento y la investigación fue la clave de su comportamiento.
De este modo queda claro que Leonardo Da Vinci es uno de los personajes más importantes de los últimos mil años.
¿Quién fue realmente Leonardo Da vinci?
Leonardo Da Vinci nació el 15 de abril de 1452, en el pueblo Toscazo De Vinci, cercano a Florencia Italia. Hijo de un rico notario florentino y de una campesina, a mediados de la década de 1460 la familia se instaló en Florencia, donde Leonardo recibió la más exquisita educación de esta ciudad, centro artístico e intelectual de Italia, podía ofrecer. Leonardo era elegante, persuasivo en la conversación y un extraordinario músico e improvisador. Hacia 1466 acudió a formarse al taller de Andrea del Verrocchio, figura principal de su época en el campo de la pintura y escultura.
Verrocchio no demoro en advertir el talento de Leonardo y lo reclutó con 15 años, para su taller en calidad de aprendiz.
Verrocchio no sólo lo inició en el arte y la escultura, sino también en ingeniería y en las matemáticas. Por eso, cuando Leonardo ya tuvo 20 años, había terminado el periodo de aprendiz y fue inscrito en el registro de
En ese tiempo colaboró con Andrea Verrocchio en un cuadro del Bautismo de Cristo pintó en esta obra, el fondo y dos Ángeles que aparecen arrodillados al lado de cristo.
Cuando verrocchio vio la obra del joven Leonardo terminada, lanzó sus pinceles al suelo, con desesperación y nunca más volvió a pintar. El gran artista ya había nacido.
En 1478 Leonardo alcanzó la maestría. Su primer encargo, un retablo para la capilla del Palazzo Vecchio, sede del ayuntamiento florentino, la que no llegó a ejecutarse.
Leonardo, viaja con sus pinceles y su talento, de un lado a otro. Milán, Florencia, Roma, incluso Francia y el pueblito de Amboise serán residencia del pintor, dependiendo de quien sea su patrón: Lorenzo de Médici, Ludovico El Moro, Cesar Borgia, Charles d’Amboise, Giuliano El Magnifico o los Reyes de Francia, Luís XII y Francisco I. Para ellos, Leonardo pintará, hara mapas, tocará la lira o diseñará armas de guerra, puentes, artefactos de vuelo.
En 1482 Leonardo, entró al servicio de Ludovico el Moro, duque de Milán, tras haberle escrito una carta en la que el artista se ofrecía como pintor, escultor, arquitecto, además de ingeniero, inventor e hidráulico y donde afirmaba que podía construir puentes portátiles, que conocía las técnicas para realizar cañones, que podía hacer barcos así como vehículos acorazados, catapultas y otras máquinas de guerra y incluso podía realizar esculturas en mármol, bronce y terracota. De hecho, sirvió al duque como ingeniero en sus numerosas empresas militares y también como arquitecto.
Leonardo fue un visionario, un adelantado. No sólo inventó una maquina refrigeradora de aire, para la mujer de Ludovico, si no que también diseñó un automóvil que era movido por enormes muelles maniobrado por medio de un timón, en circunstancias de que el auto a gasolina no aparecerá sino hasta 1860. Dibujó un barco de autopropulsión que se desplazaba gracias a ruedas de paletas accionadas por la fuerza humana, considerar que el primer barco a vapor con ruedas de paletas irrumpió en 1787.
Además, ayudó al matemático italiano Luca Pacioli en su célebre obra De Divina Proportione (1509), que trata sobre el sistema de relaciones armónicas conocido como sección áurea.
Existen evidencias de que Leonardo tenía discípulos en Milán, para los cuales probablemente escribió los textos que más tarde se agruparían y publicarían en París después de la muerte del artista bajo el título Tratado de la pintura (1651). La obra más importante del periodo milanés son las dos versiones de
De
Durante su larga estancia en Milán, Leonardo también realizó otras pinturas y dibujos (la mayoría de los cuales no se conservan), escenografías teatrales, dibujos arquitectónicos y maquetas para la cúpula de la catedral de Milán. Su mayor encargo fue el monumento ecuestre en bronce a tamaño colosal de Francesco Sforza, padre de Ludovico, para su ubicación en el patio del castillo Sforzesco. Sin embargo, en diciembre de 1499, la familia Sforza fue expulsada de Milán por las tropas francesas. Leonardo dejó la estatua inacabada (fue destruida por los arqueros franceses que la usaron como diana) y regresó a Florencia en 1500. De esta primera etapa milanesa también cabe citar algunos retratos femeninos como el de
Durante su estancia en Florencia, viajó un año a Roma. En 1502 entró al servicio de César Borgia, duque de Romaña, hijo del papa Alejandro VI. En su calidad de arquitecto e ingeniero mayor del duque, Leonardo supervisó las obras en las fortalezas de los territorios papales del centro de Italia. En 1503, ya en Florencia, fue miembro de la comisión de artistas encargados de decidir sobre el adecuado emplazamiento del David de Miguel Ángel (1501-1504, Academia, Florencia), y también ejerció de ingeniero en la guerra contra Pisa. Al final de este año comenzó a planificar la decoración para el gran salón del Palazzo Della Signoria con el tema de
Durante su segundo periodo florentino, Leonardo pintó varios retratos, pero el único que se ha conservado es el de
En 1506 regresó a Milán al servicio del gobernador francés Carlos II Chaumont, mariscal de Amboise. Al año siguiente fue nombrado pintor de la corte de Luis XII de Francia, que residía por entonces en la ciudad italiana. Durante los seis años siguientes Leonardo repartió su tiempo entre Milán y Florencia, donde a menudo visitaba a sus hermanastros y hermanastras y cuidaba de su patrimonio. En Milán continuó sus proyectos de ingeniería y trabajó en el monumento ecuestre de Gian Giacomo Trivulzio, comandante de las fuerzas francesas en la ciudad. Aunque el proyecto no se llegó a finalizar, se conservan dibujos y estudios sobre el mismo. De esta misma época parece ser la segunda versión de
Leonardo da Vinci fue un visionario, un hombre adelantado en la ciencia, en las artes, y en la arquitectura, pero nunca se ha dudado de que el es el hombre mas grande de los últimos 500 años.
Leonardo cambio la visión del mundo y si hay que esperar 100 años mas para que lo reconozcan como el mas grande de todos los hombres, yo estaré ahí, esperando ese momento.